Tempus Est nació de una trampa.

Le pedí a mi papá que me tradujera dos frases al latín. La excusa era que si él las escribía, no me iba a regañar por hacerme mi primer tatuaje.

Lo hizo, las escribió en una hoja, le pedí que lo hiciera como si lo  fueran a plasmar en un cuadro, fui con el tatuador y me pegó esa hoja en el brazo; la letra que tengo tatuada es la de mi papá.

No sabía en ese momento que iba a fallecer (Nadie lo sabe nunca).

Una de esas frases era "Tempus Est" — es momento.

Salió de mí, de algo que siempre he sentido: que la vida es momentánea, que estamos aquí de pasada, que no vale la pena vivir de manera monótona ni hacer cosas que no nos llenan.

Tempus Est es un recordatorio estampado.
Es momento de atreverte, de hacer lo que te da miedo, de vivir la vida que quieres y no la que se espera de ti.

Por eso uso esta playera casi todos los días, no es moda, es lo que creo y además me agrada bastante el estilo.

Es momento de hacer lo que te da miedo, de retomar lo que dejaste guardado, de moverte, de actuar, de vivir de verdad.
No mañana, no cuando estés listo, AHORA.

Esa filosofía se convirtió en una marca de ropa minimalista, cómoda, elegante y atemporal.
Una prenda para el día a día que no sigue tendencias porque no las necesita.
La portas y simplemente te ves bien, te sientes bien.

Pero lo más importante es lo que llevas contigo cuando la usas: un recordatorio de que estamos en esta vida de manera pasajera, y que no hay mejor momento que este para hacer lo que quieres hacer.